viernes, 30 de mayo de 2008

Piensa, piensa, piensa

A veces me dan ganas de tomar a los ejecutivos de medios de EEUU de los hombros y darles unas bofetadas para que despierten.
Tanta negatividad hacia el futuro de los medios -- incluyendo prensa, TV y radio -- provoca una pasividad y parálisis que no benefician a nadie.
Es momento de pensar, pensar y pensar hasta encontrar la solución. A nadie le conmueve un ejecutivo sobre pagado llorando en una esquina.
En cuanto a la prensa escrita, me queda claro, clarísimo, que una necesidad apremiante es cambiar el modelo de negocios, incluyendo la forma en que ésta industria se ve a sí misma. Como decía en otra entrada, no estamos en el negocio de producción de productos de papel sino de distribución de información. La plataforma ¡no importa!
Luego, se han privilegiado dos fuentes de ingresos que están dando visos de desvanecerse: una es la publicidad (retail y clasificados) y otra es las suscripciones (la compra del producto). Esta última está siendo devorada por la llegada de los diarios gratuitos. Un columnista de Editor and Publisher decía que Rumbo -- la cadena de diarios que lancé en Texas -- sería el último diario de paga en ver la luz en EEUU (hoy es un semanario gratuito). Una razón es muy simple: cuesta más caro cobrar por el producto (recoger los ingresos) que darlo gratuito.
Luego están los clasificados, que han sido engullidos por Internet y sitios gratuitos como Craigs List. Y las cifras de ingresos por publicidad siguen cayendo precipitadamente.
Este reportaje del American Journalism Review repite -- una vez más -- las predicciones fatalistas. La novedad es que juega con varios escenarios combinando los supuestos ingresos futuros de los productos de papel y de las páginas de Internet. Los tres hablan de una caída en los próximos 5 años, aunque en el escenario más optimista los ingresos por Internet compensarán esas caídas en el futuro.
Pero, como dije antes, no se plantea un futuro en donde la esencia comercial del negocio cambien.
Por ejemplo, recuerdo que en Francia hubo un precursor a Internet que era un aparatito -- un monitor pequeñísimo -- que funcionaba como Páginas Amarillas que ofrecían todo tipo de información. Si es cierto que la información se ha convertido en un bien básico (commodity), ¿se puede monetizar un servicio de información de la misma forma que otros bienes básicos se cobran -- como la energía eléctrica o la TV por cable?
Por otra parte, no creo que la única forma de obtener dinero sea a través de la venta de publicidad o de la venta directa del producto informativo. Las compañías de información (como deben llamarse a sí mismas) deben encontrar la forma de ofrecer paquetes personalizados de datos a cada usuario que de forma constante (24/7) informen a la gente sobre lo que quiere, debe y necesita saber. Un poco como las páginas personales que ofrecen algunos sitios de Internet, pero distribuidas de formas más directa, inteligente y UTIL. En principio, estos son servicios que DEBEN ser vía teléfono o aparato móvil. Esta es un área de negocio -- la información móvil e inalámbrica -- que debe explotar en los próximos cinco años.
Imagínese un sistema en el que según en dónde se encuentre una persona reciba actualizaciones e información relacionada inmediata. Por ejemplo, si está en el SoHo de Manhattan, su dispositivo inalámbrico le puede dar las reseñas de los cinco mejores restaurantes en el árena según el NY Times. De la misma forma, podría recibir información en tiempo real en un aeropuerto, incluyendo un noticiero en video que incluya información del lugar al que viajará.
Este terreno es aún muy virgen. Hay sin duda una gran oportunidad, como en tantas otras áreas. Ahora es cuestión de pensar, pensar y pensar.

2 comentarios:

maj dijo...

Sigo siendo un optimista redomado.
Para los llorones, que vean la entrada de hoy de http://labuenaprensa.blogspot.com

Anónimo dijo...
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