lunes, 14 de julio de 2008

El New Yorker y la portada de la discordia


Le están lloviendo críticas al New Yorker por esta portada del candidato demócrata a la presidencia, sobre todo de parte de los representantes de la campaña de Obama. Aquí un artículo de Folio dedicado al asunto; y en el New York Daily News.
Un gran portcentaje de estadounidenses sigue convencido que Obama es musulmán de religión, algo que él se ha cansado de negar (el candidato vivió en Indonesia de niño, pero es cristiano).

1 comentario:

Marisol García dijo...

El sarcasmo deja de ser tal cuando se le inscribe en un soporte sin pistas, advertencias ni un preámbulo mínimo de que se está hablando en broma. Es sorprendente el descriterio de una revista como el New Yorker para establecer un límite tan obvio.