martes, 23 de octubre de 2007

Dime lo que tienes y ¿deduzco que lo robaste?

¿Por qué los periódicos mexicanos creen que el ser dueño de algo es señal inequívoca de que el poseedor robó para tenerlo? Hay una tendencia en el periodismo mexicano de publicar cualquier información relacionada a las posesiones de políticos, familiares de políticos y personas cercanas a éstos y sugerir que todo lo que tienen se lo robaron. Por ejemplo, en esta nota de El Universal el diario sugiere que un hermano del ex presidente Fox se hizo de mala manera de un departamento en una playa de Nayarit que está "medio de un conjunto de exuberantes jardines y tranquilos lagos" que fue “ofrecidas al público en general en 1.2 millones de dólares”, citando como fuente de la cifra a la recepción del conjunto residencial. Al final -- si, al final -- del reportaje el reportero dice: "Y mientras gastaba 1.2 millones de dólares, estuvo en el padrón de productores de Aserca. Entre 2001 y 2004 recibió 350 mil pesos de apoyos económicos", después de aclarar que José Luis Fox Quesada "siguió dedicado a las actividades agroindustriales en las 55 hectáreas de terrenos que posee en San Francisco del Rincón, Guanajuato". Si el reportero insinúa que el hecho de recibir subsidios por un lado y comprar un departamento por el otro es corrupción, entonces debió haber empezado por ahí y explicar con hechos su teoría.
No soy tan inocente. Sé que los políticos mexicanos y sus familiares se han enriquecido descaradamente con el desvío de dineros públicos, adjudicación de proyectos, corrupción, tráfico de influencias y robando a manos llenas, entre otras artimañas. Así que no los exonero.
Pero perdónenme señores de El Universal: esta nota no se sostiene con nada. Lo único que puede confirmar es que el Sr es dueño de un departamento. Claro, "sabemos" que todos los políticos y sus familiares son corruptos, pero hay que publicar hechos no conjeturas y supuestos. No dudo que ahí hay algo sucio, pero esta nota no lo demuestra.
Ser dueño de un departamento no es prueba de corrupción y sugerir -- o decir -- que una persona es corrupta por poseer algo SIN probar que el dinero es malhabido es una acto de irresponsabilidad periodística. Y eso que no soy fan de los Fox. Y usted, ¿qué opina?

1 comentario:

Antonio Ruiz Camacho dijo...

Hola Gabo,
Cuando leí este último post tuyo me acordé de esta nota que, según yo, había leído en El Universal también, aunque luego de una intensa búsqueda en la web descubrí que en realidad la había publicado Reforma. La nota refleja perfectamente lo que dices y la manera como la prensa en México hace fact checking. Scary.
Un abrazote y nos vemos por acá cuando vuelvas. Y échale un ojito a mi blog, que he publicado algunas cosillas ahí. suralnorte.blogspot.com

Toño


Ciudad de México (18 diciembre 2006).- Elba Esther Gordillo, presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), acumula una fortuna inmobiliaria que, en zonas residenciales del Distrito Federal, alcanza los 6.5 millones de dólares (67 millones 900 mil pesos).

De acuerdo con documentos del Registro Público de la Propiedad y del Catastro de la Ciudad de México consultados por REFORMA, la lideresa y su familia son propietarias de por lo menos cuatro departamentos y seis casas en Polanco y Las Lomas.

Gordillo posee un penthouse de más de 7 millones de pesos, ubicado en el número 7 de la calle Galileo, en Chapultepec Polanco, justo frente a la zona hotelera más importante del poniente de la capital.

El departamento de dos pisos -registrado a nombre de la Inmobiliaria Galilei, S.A. de C.V.- cuenta con una escalera de cristal, libreros de pared a pared y servicio de chef, así como elevador y puertas que funcionan con claves de seguridad.

En ese mismo edificio, Gordillo tiene otro departamento, el marcado con el número 11.

Aunque la propiedad aparece registrada a nombre de Luz María Díaz Zubieta, el ex Canciller Jorge G. Castañeda aseguró públicamente que la profesora fue "su casera", cuando él habitó ahí. A ella le pagaba la renta. El departamento está valuado en 4.5 millones de pesos.

En la misma zona, Elba Esther tiene una casa que rebasa los 10.5 millones de pesos, en Edgar Allan Poe 90, en Polanco Reforma, donde despacha su equipo y su hombre de mayor confianza, Francisco Yáñez.

En la casona blanca, de casi 700 metros cuadrados de construcción, se puede observar movimiento de personal de seguridad, autos y camionetas durante todo el día.

La casa contigua, marcada con el número 86 también aparece a nombre de Gordillo, de acuerdo con la clave catastral 03310210.

A pesar de que la propiedad tiene una superficie de 446 metros cuadrados y un valor aproximado de 8.3 millones de pesos, sólo es utilizada como estacionamiento para quienes visitan las oficinas de la lideresa.

En Bosques de las Lomas, Gordillo es dueña de la casa con el número 501 del Paseo de Ahuehuetes Norte.

Sobre la fachada del inmueble aparecen letreros que ofrecen la propiedad en renta, pero no como casa, sino como tres departamentos, con costo mensual de 12 mil 500 pesos.

En la misma colonia, en el número 75 de Caobas, la maestra posee una casa -en remodelación- con valor de 11.62 millones de pesos.

Según vecinos, la intención de los trabajos de reconstrucción es convertir la propiedad en seis departamentos de lujo, y Gordillo frecuenta el lugar para supervisar.

En colindancia con esa propiedad, hay un predio de casi 600 metros cuadrados, ubicado en Paseo de Ahuehuetes 96, con un valor aproximado de 4.65 millones de pesos, del cual Gordillo es propietaria.

La actualización de los avalúos no incluye el costo de los acabados internos, ya que se realizó con base en una investigación de mercado de cada zona, las características exteriores, la edad, la superficie, el registro de catastro y el padrón territorial.

Además de tener propiedades en México, Gordillo es dueña de una residencia con valor de 1.7 millones de dólares en el fraccionamiento Coronado Cays, uno de los más exclusivos en San Diego, California, según publicó el semanario Proceso el 31 de agosto de 2003.