lunes, 3 de septiembre de 2007

Si huele y sabe a perro ...

Si hubiera una monumento al cliché en los ledes (entradas) de reportajes tendría forma de un animal de cuatro patas. Yo mismo he caído en la tentación de "jugar" con la imaginación de los lectores y hacer una entrada describiendo un "persona" que tiene pelo y ojos y respira y come y hace moo para luego desvelar que se trata de una vaca. Hoy mi amado NY Times hace gala del mal gusto con esta entrada de un tema que por otro lado es fascinante: los 12 millones de dólares que una millonaria estadounidense heredó a su perrita, Princess. Una historia tan buena no merece una entrada tan mala. Y como un cliché de este calibre no merece que respete los derechos de autor, aquí tienen el cuerpo del delito (de cuatro patas):
"She has a thing for cream cheese and long walks in the park. Like many New Yorkers, she is well fed, well groomed and well medicated (for her thyroid and kidney troubles). At the age of 8, she has already been the star of a national advertising campaign and the subject of at least one messy lawsuit.
She has spent most of her days in pampered luxury, in a penthouse apartment at the top of the Park Lane Hotel, at the southern edge of Central Park. A hotel pianist once wrote a tune for her. A hotel chef cooked her meals, and a housekeeper served them, hand-feeding her steamed carrots and other vegetables with grilled chicken.
Life, in fact, got to be so good that some people had to watch what they said around her. They didn’t want to offend her — or her owner and best friend, Leona Helmsley — by calling her, of all things, a dog."
Woof woof...

2 comentarios:

Laura dijo...

De acuerdo contigo en la entrada de mal gusto, y muerta de ganas de saber como hubieras tu empezado el mismo articulo (i.e. mismo tema, mismo perro, etc.). Te animas?

Gabriel Sama dijo...

Hubiera empezado con un recuento de todo lo que un perro puede comprar con 12 millones de dólares ... doce toneladas de croquetas, 100,000 platos de comida, 87,500 camisitas del chapulín colorado, 45,500 huesos de plástico ... Aunque, ooops, ese es otro recurso demasiado utilizado ...