Lo mejor que le puede pasar a un reportaje, video a audio producido en sus redacciones es que la audiencia lo comparta tantas veces hasta convertirlo en un fenómeno viral.
En este mundo de Facebook, Twitter y los medios sociales, un comentario, nota o reportaje puede redistribuirse en segundo. Piense tan sólo en el poder de los reenvíos en Twitter (identificados con las siglas RT, o "retweet"). Un comentario puede ser reenviado por lo seguidores de una persona, y luego por lo seguidores de esos seguidores hasta alcanzar a gente en otros continentes en cuestión de segundos.
Ese es el poder de distribución que tienen los medios sociales, algo que nunca podrán lograr las publicaciones físicas -- ¿cuánto tiempo tardaría un diario en papel en llegar a otro continente? Por lo menos seis horas.
El caso de Susan Boyle es muy representativo de esto. Esta mujer encarna la historia del patito feo que subió a un escenario y se convirtió en cisne cuando comenzó a cantar en un concurso de talento en GB. Su video ha dado la vuelta al mundo y calculo que ha sido visto por lo menos 50 millones de veces.
O piense en el caso del libro "Las venas abiertas de América Latina". Hugo Chávez le regaló un ejemplar a Barack Obama en su encuentro reciente en Trinidad de Tobago y el ensayo es hoy el número dos en la lista de los bestsellers de Amazon. Todo un fenómeno viral, y también noticioso.
lunes, 20 de abril de 2009
En el mundo globalizado, nada como ser viral
miércoles, 9 de abril de 2008
Un posting viral y la estupidez de las masas
"To go viral" significa, en el mundo cibernético de internet, que algo se distribuye y esparce tan rápidamente como una contagiosa enfermedad viral.
Mi amiga y excelente bloguera Laura Martínez vivió esto en carne propia con este posting sobre una campaña de Absolut Vodka en México que muestra un mapa del país después de la Independencia y antes de la separación de Texas en 1836.
Laura escribe en inglés y su blog atrae unos dos o tres comentarios por posting -- a veces más, por supuesto. Pero esta entrada sobre el anuncio de Absolut desató una cadena de más de 230 comentarios, la gran mayoría anti-imigrante, anti-México y anti-sentido común.
Yo mismo comenté hace un par de días una nota del LA Times en la que me parecía que el diario estaba dándole demasiada importancia a una campaña de publicidad totalmente inofensiva -- y que además estaba dirigida a mexicanos viviendo en México.
Por supuesto, en los dimes y diretes hubieron voces de los dos lados (si es que se puede creer que una campaña publicitaria genere un "batalla" tan acalorada). Unos amenazaban con defender su país con su propia sange mientras que otros se burlaban del seudo-patrioterismo. Sería muy triste si no fuera porque he visto en otros sitios -- como el del Houston Chronicle -- como los temas de inmigración desatan este tipo de reacciones xenófobas, nacionalistas y, aún más preocupanre, desinformadas.
También muestra lo ociosos que son los radicales que están todo el día encontrando cospiraciones. He rastreado algunos de los comentarios en el blog de Laura a comentaristas y blogueros que se identifican como nacionalistas y anti-imigrantes de derecha, como Michelle Malkin.
Laura ha publicado un pequeño recuento de daños en este otro posting en un blog de la revista Advertising Age.