
martes, 21 de abril de 2009
Google y su línea de tiempo

martes, 10 de marzo de 2009
The Guardian sigue los pasos del Times en APIs
Dije en este blog hace apenas unos días que los APIs del nytimes.com ofrecían una verdadera oportunidad para finalmente distribuir los contenidos de ese diario donde fuera, a la hora que fuera y como la gente quiera. Lo llamé una "transformación visionaria". Jeff Jervis le llama el "futuro de la distrubición".
Hoy, el diario británico The Guardian anuncia una iniciativa similar a la del Times llamada Open Platform, donde invita a programadores externos a crear aplicaciones con la posibilidad de usar todo el contenido del diario y sus bases de datos estadísticas. Aquí algunos ejemplos tempranos.
Este es el futuro de la distribución de contenidos, cuando menos.
jueves, 19 de febrero de 2009
Los APIs del NY Times: transformación visionaria
Lo dije aquí primero: la iniciativa de tecnología abierta del NY Times va a cambiar el panorama de los medios digitales como nunca lo ha hecho nada anteriormente. Con esto, los contenidos del Times estarán, verdaderamente, en todas partes, todo el tiempo.
Como define esta nota del Nieman Journalism Lab, los APIs son: "The acronym stands for application programming interface and refers to the way that applications — like Twitter and UPS package tracking — interact with each other. Those sites have a ton of data you might want to access, but perhaps not at Twitter.com or UPS.com. You might, instead, prefer to see your friends’ latest tweets on your Blackberry. Or you might want to view the location of your package on Google Maps. Those mashups, as they’re often called, are only possible thanks to APIs."
Igual que Facebook y Apple explotaron excelentemente bien la idea de la colaboración con excelentes resultados, el NY Times ha hecho muy bien en salirse de la idea conservadora de poseer y controlar todo lo referente a sus contenidos para que otros - programadores externos y capaces -- se imaginen todo tipo de aplicaciones para que el contenido del periódico sea consumido en todas las formas imaginables. Como ejemplo, está la posibilidad de vincular las reseñas del Times a sitios donde se compran boletos de cine; o hacer búsquedas en Google Maps de los restaurantes mejor reseñados en la historia -- énfasis en historia -- por el Times.
El diario dice en la nota de Nieman Journalism Labs que buscará cobrar por las aplicaciones que tengan servicios corporativos. Ya sea que cobren o no, el permitir a terceros imaginarse usos de sus contenidos es un paso extraordinario por parte del diario; ahora hay que ver con qué tipo de ideas nos salen los programadores.
jueves, 17 de abril de 2008
Voilá: el problema de Facebook es ...
Este artículo de Time da justo en el clavo y describe perfectamente mi experiencia en Facebook (soy neófito, recién me uní): Hay una saturación de aplicaciones insulsas y eso se está volviendo un serio problema. El reportaje lo llama "Fatiga de Facebook (Facebook Fatigue)".
¿Se acuerdan de Rize o Tribe? Hasta ahora, MySpace y Facebook son de los pocos casos en los que un sitio comunitario han despegado bestialmente. Pero obviamente no son los únicos. La competencia es feroz y nada garantiza que serán los líderes por siempre (¿verdad AOL y Netscape?).
Como reciente usuario de Facebook me ha frustrado terriblemente hacer cosas que yo consideraba simples como un link de mi blog a mi página para que mis entradas se actualizaran automáticamente. Me tardé por lo menos una hora y decenas de clics para lograrlo.
Luego están esas aplicaciones de las que habla el reportaje. Los karmas, los abrazos y las plantitas. No tengo nada contra la naturaleza o la buena voluntad, pero cada vez que estoy por añadir una aplicación me sale una advertencia, preguntándome si estoy dispuesto a que la aplicación -- sus creadores y Facebook -- sepan quién soy y tengan acceso a mi información. Pues no, que eso no me late.
El modelo de negocios de Facebook depende de poder saber quiénes somos, qué hacemos y qué nos gusta y venderle esa información a sus anunciantes. Un algorítmo que combine mis gustos con los de mis amigos y los de sus amigos es oro puro para los mercadólogos (no se diga para los sociociólogos, aunque éstos no tienen el dinero para explotar esa mina).
Cuando Facebook abrió su código de programación al mundo para el desarrollo de estas aplicaciones debió haber sospechado que eventualmente habría una saturación. Es un problema que ellos crearon y ahora le toca al jovenzuelo de 23 años y sus secuaces resolverlo. Si no, nos estaremos preguntando muy pronto, ¿se acuerdan de Facebook?




